Snowball vs avalancha: dos formas de pagar varias deudas a la vez
Si tienes más de una deuda y un extra fijo cada mes, el orden en que las atacas cambia cuánto pagas de intereses y cuánto tardas en sentir que avanzas. Dos métodos, mismo mecanismo, objetivos distintos.
Por José Vicente Catalá · Publicado el 20 de septiembre de 2026 · 6 min de lectura
Con una sola deuda no hay ninguna decisión que tomar: pagas la cuota y, si puedes, adelantas lo que sobra. Con varias deudas a la vez sí hay una decisión real: si tienes un extra fijo cada mes además de las cuotas mínimas, ¿a cuál se lo destinas primero? Snowball y avalancha son las dos respuestas más conocidas — no son sistemas distintos, son el mismo mecanismo con un orden distinto.
El mecanismo que comparten los dos métodos
En ambos métodos pagas la cuota mínima de todas tus deudas, cada mes, sin excepción — eso no cambia nunca, da igual el método. La diferencia está en el extra: en vez de repartirlo entre todas, va entero a UNA deuda objetivo. Cuando esa deuda se liquida, su cuota mínima deja de pagarse y se suma al extra de la siguiente deuda objetivo — de ahí el nombre "bola de nieve": el importe disponible crece cada vez que se liquida una deuda.
Lo único que distingue snowball de avalancha es cómo eliges cuál es la deuda objetivo en cada momento.
Avalancha: la que paga menos intereses en total
La avalancha ordena las deudas por tipo de interés, de mayor a menor — el extra siempre va a la deuda más cara, sea cual sea su saldo. Matemáticamente es la opción que paga menos intereses en total, porque ataca antes el dinero que más te está costando cada mes.
Su punto débil es psicológico, no numérico: si la deuda más cara también tiene el saldo más alto, puede tardar mucho en liquidarse la primera — meses o años sin ver ninguna deuda desaparecer del todo, aunque el total sí esté bajando.
Snowball: la que liquida deudas antes
El snowball ordena por saldo, de menor a mayor — sin mirar el interés. El extra va a la deuda más pequeña, aunque no sea la más cara. Suele tardar más en pagar menos intereses en total que la avalancha, pero liquida la primera deuda mucho antes, lo que para mucha gente es la diferencia entre mantener el hábito o abandonarlo a los pocos meses.
Un ejemplo con números
Tres deudas: una tarjeta de 800 € al 20% TAE, un préstamo de 6.000 € al 8% TAE, y otro de 1.500 € al 12% TAE. Con 150 € de extra al mes (además de las cuotas mínimas de las tres):
Avalancha ataca primero la tarjeta (20%, la más cara), luego el préstamo del 12%, y por último el del 8% — es la que menos intereses totales paga.
Snowball ataca primero la tarjeta también (800 €, la de menor saldo — en este caso coincide con la más cara), pero después iría al préstamo de 1.500 € antes que al de 6.000 €, aunque el de 6.000 € tenga más interés — prioriza liquidar deudas, no minimizar coste.
En este ejemplo concreto ambos empiezan igual porque la deuda más barata de saldo también es la más cara de interés — no siempre coincide. Cuando no coincide es cuando de verdad hay que elegir.
Cuál elegir
Si los tipos de interés entre tus deudas son parecidos, la diferencia en intereses totales entre ambos métodos es pequeña — en ese caso, elige snowball: la motivación de liquidar deudas antes suele pesar más que un ahorro marginal. Si una deuda tiene un tipo mucho más alto que las demás (una tarjeta de crédito revolving frente a un préstamo personal, por ejemplo), la avalancha puede suponer un ahorro real y significativo — ahí compensa aguantar sin ver la primera deuda desaparecer tan pronto.
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